Me llamo AdeHita y formo parte del movimiento No-poo. Básicamente, este movimiento propone una vida sin champú comercial, estrechamente ligado con el ecologismo. La restricción sobre las fórmulas comerciales como el champú puede extenderse a la higiene de todo el cuerpo y a la limpieza del hogar.
No-poo es un juego de palabras inglés con la palabra shampoo (champú) siendo el No la declaración de rechazo y poo una palabra infantil que significa caca. También se utiliza la palabra Sham-poo, donde Sham se refiere a farsa y poo hace referencia de nuevo a la caca.
Tan solo basta con investigar un poco para comprobar que champúes, geles, cremas, y demás productos que nos encontramos en los supermercados y farmacias, incluso los de bebés, son un batiburrillo de sustancias derivadas del petróleo como la parafina, las siliconas y los espumantes. Las propiedades que mejoran la belleza y salud de tu cuerpo en estos productos, si las hay, están normalmente disueltas en un miasma de sustancias nocivas para la salud. Los controles y pruebas que las empresas hacen sobre estos productos (generalmente en animales) son para comprobar hasta que punto pueden intoxicarnos dentro de la legalidad.
Es un hecho que los principios del movimiento No-poo funcionan. Llevo tres años usando alternativas a los productos industriales y nunca he tenido mejor pelo ni mejor piel, además de que he ahorrado muchísimo dinero incluso comprando los productos más caros.
Que limpiar es sinónimo de eliminar el aceite de la piel y el pelo es una mentira de la publicidad. La realidad es que el cuero cabelludo y la piel necesitan aceite, y si le quitas el suyo, ambos responden a la agresión produciendo todavía más aceite. Por eso cuanto más te lavas el pelo más pronto se te engrasa.